
Calheta es una ciudad que está ubicada en la parte suroccidental de la Isla de Madeira, en las Islas Azores.
En este lugar puedes disfrutar del Océano Atlántico que se encuentra rodeándolo por el occidente y el oeste, además de una tranquilidad que no ofrecen los lugares un poco más grandes, en caso de que lo que estés buscando es un rincón para simplemente relajarte y disfrutar de la naturaleza.
Esta población es de importancia en esta isla y en la región costera suroccidental donde se encuentra y si quieres, puedes salir a pasear por sus alrededores que son todo un espectáculo natural porque este lugar es el centro principal de las plantaciones de banana, de caña de azúcar y de uvas, por lo que la mayor producción de vino se hace allá, por lo que ya te imaginarás los paisajes y aromas que puedes encontrar.
Muchos de los turistas que llegan allí lo hacen por pura casualidad, o porque ya saben lo que encuentran en Calheta, por lo que deciden detenerse por allí cuando van conduciendo por la costa hacia el norte, que es algo que muchos visitantes hacen para conocer un poco mejor esta isla de Madeira, para experimentar un poco del ambiente local y simplemente para aventurarse a conocer hermosos paisajes.

Esta ciudad fue fundada en el siglo quince, para ser más precisos en el año 1430, y en la actualidad podrás notar que es muy reconocida por su complejo de estilo moro que tiene unos techos de madera muy hermosos, así como por su tabernáculo o altar móvil de gran tamaño que está hecho de ébano mezclado con plata y que fue donado con el rey Manuel I, por lo que lo tienes que visitar cuando estés o pases por allí.
En los alrededores de esta población te recomiendo visitar Loreto, que está a sólo dos kilómetros al oriente de ella en donde puedes ver una hermosa capilla del siglo quince que tiene un portal de estilo manuelino que está en tu parte sur y un techo que tiene unos patrones geométricos muy bien hechos. Y en estos alrededores también puedes ir a Lombo dos Reis, en donde está la Capilla de los Reyes Magos que tiene un altar del siglo dieciséis que está hermosamente tallado.
Foto Vía: Ricardo Liberato