Vino portugués, exquisitez de la vid mediterránea

Tomando vino

El sur europeo es siempre sinónimo de distinción y elegancia histórica, y no sólo por los monumentos de magnos arquitectos de reconocidas artes, sino también por poseer tierras y climas excepcionales, muy propicias para el nacimiento de uvas especiales que dan como resultado vinos de deliciosos sabor.

Es por ello que una de las abanderadas de aquella prestigiosa concesión de la naturaleza, es su célebre cultura enológica, y una clara muestra de ello es Portugal, nación que resguarda en su centenaria tradición vitivinícola brillantes selecciones de aquel placentero licor. ¿Te animas a iniciar un tour enológico? Aquí vamos…

Vale la pena preguntarnos, ¿Cuán ancestral será el culto a la vid en la región lusitana? Te interesará saber que aquel país fue uno de los primeros en el mundo en demarcar una zona para la creación de viñedos. ¿Puedes creerlo? Sí, esto sucedió en el siglo XVIII específicamente en ciertas zonas del Valle del Douro, el cual se divide en las subzonas de Baixo Corgo, Cima Corgo y Douro Superior.

Si deseas tener una experiencia enológica en Portugal no puedes dejar de probar uno de los grandes vinos lusos, un lujo para el paladar será probar el grandísimo vino Madeira, un famoso vino fortificado, el cual tiene sede en aquellas bellas islas del Atlántico, considerado como símbolo de elegancia y sofisticación en las casas reales europeas, sobre todo en la del Reino Unido.

Actualmente existen cuatro tipos de vinos de Madeira: Sercial, Verdelho, Bual o Boal y Malvasía, que corresponden sus nombres de acuerdo a las uvas que en su elaboración se han utilizado, siendo los dos primeros secos, y los otros dulces. Además vale la pena destacar que estos vinos son ideales para cualquier tipo de comida y a cualquier hora del día.

Frescura, jovialidad, ligereza y acidez balanceada son las características innatas del espléndido Vinho Verde, elaborado en la región del Minho, al norte portugués. En realidad se trata de un vino blanco, cuyas características son únicas en el mundo. Esto se debe al clima donde nace y crece su vid, un clima tiernamente soleado y con constante lluvia, cuyas fértiles montañas son fiel testigo de ello. Su dulce sabor ligeramente a fruta, es el indicado para merendar potajes a base de pescado y mariscos, entre otros menús.

Según algunos críticos vinícolas, este vino tiene la propiedad de no emborrachar pues tiene muy bajo porcentaje alcohólico. Cabe resaltar que aquella región es la segunda en producir aquella bebida en Portugal, y la que más ventas obtiene en el verano luso.

Algunas rutas enológicas por Portugal…



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Categorias: Gastronomía portuguesa



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